lunes, 30 de noviembre de 2009

Encontrar algo que das por perdido... hace posible la sonrisa más grande jamás imaginada... y sino que se lo digan a mi cara hoy!!!

Cuando pierdo algo y sé en el momento en que lo vi por última vez... suelo castigarme recordando una y otra vez el momento exacto en que hice algo mal (me castigo sin querer... ¿quien se va a querer autocastigar?) Una y otra vez mi mente revive lo que ocurrió... Invento formas de dar marcha atrás en el tiempo... ("prometo tal o cual cosa si... ") pero nunca recibo respuesta quizás falla el que no sepa muy bien a quien dirijo esas plegarias...... (nota mental: tengo que elegir a alguien ya!)

Al principio busco insaciable, sin descanso, ansiada... pero pasa el tiempo y voy diciendo adiós a lo perdido............ En ocasiones tengo una sensación indescriptible que me hace sentir que estoy cerca...

Un amigo dice que lo que tengo que procurar es emitir buenas vibraciones para que el objeto se haga ver..... está convencido de que es el propio objeto quien decide si quiere ser o no encontrado....... (¿por qué no va a querer que yo le encuentre, si prometo no volver a perderlo?)

Yo pienso que las veces que encuentro lo perdido suele ser porque mis ojos están centrados en verlo (y no en las consecuencias de no encontrarlo)................

Ayer perdí algo y hoy no dormí muy bien....... al despertarme: o bien lo perdido me ha llamado o mis ojos han decidido verlo......... el caso es que ¡lo he encontrado!

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